Eres el fin del juego
y el inicio de la victoria.
Eres el primer sentimiento
que siento cada mañana,
el primer rayo de luz que veo
y el sabor de tus besos
en cada despertar.

Mi mayor apoyo
en cada desafío,
y aunque a veces duela la derrota.
ya estás tú
para levantarme
y no rendirme.

